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Sobre mí

No hablo de IA desde afuera.

Dirijo la tecnología de una empresa real, construí un producto que otras empresas usan todos los días, y ahora hago lo mismo puertas afuera, con quien me contrata. Esto es cómo llegué hasta acá y cómo trabajo.

Recorrido

Cómo se llega a esto.

  1. Los primeros años

    Entrar a Bilog como desarrollador

    Empecé escribiendo código en un equipo chico, armando software para clínicas. Ahí aprendí la diferencia entre un código que corre en una demo y uno que alguien va a operar mañana, sin mí mirando.

    Dejó

    El hábito de medir todo por si funciona en el uso real, no en la presentación.

  2. De desarrollador a CTO

    Hacerme cargo de la tecnología entera

    Bilog creció y la tecnología pasó a ser responsabilidad mía completa: arquitectura, equipo, y qué se construye primero. En el medio hice un MBA en el IAE, buscando el idioma que me faltaba — cómo se decide con plata, no solo con arquitectura.

    Dejó

    La costumbre de traducir entre negocio y tecnología, que hoy uso con cada cliente.

  3. iAngela

    Construir un producto que usan clínicas de varios países

    iAngela no arrancó como una idea para mostrar en una reunión: arrancó de una necesidad del negocio y terminó siendo un asistente que hoy opera con pacientes reales, todos los días.

    Dejó

    La prueba de que puedo llevar la IA de la idea a producción, y no solo hablar de ella.

  4. Adopción interna

    Llevar la IA a los workflows de la empresa

    Empecé a meter IA en los workflows de Bilog, arrancando por el equipo comercial: no una herramienta más, sino un cambio en cómo el equipo prioriza a quién llamar y qué responder.

    Dejó

    El diagnóstico que ahora aplico primero en cualquier proyecto nuevo.

  5. Hoy

    Llevar lo mismo puertas afuera de Bilog

    Sigo siendo CTO de Bilog, y además empecé a ofrecer lo mismo puertas afuera: el mismo diagnóstico y la misma forma de trabajar, aplicados al proceso de otra empresa.

Hoy

Qué hago mientras no estoy escribiéndote a vos.

Sigo siendo el CTO de Bilog, una empresa de software para clínicas. La tecnología del producto entero — arquitectura, equipo, qué se construye y qué no — pasa por mí todos los días; no es un cargo que dejé atrás para dedicarme a esto.

Ahí adentro construí iAngela, el asistente que hoy usan clínicas de varios países para no perder turnos ni pacientes en el medio de la atención. No quedó en una demo: es un producto que tiene que funcionar todos los días, con gente real dependiendo de él.

Lo último que hice fue meter IA en el equipo comercial de Bilog: no una herramienta que se instala y se espera, sino un cambio en cómo el equipo prioriza a quién llamar y qué responder. Es el mismo trabajo que después hago afuera, solo que ahí lo hago con mi propio equipo mirándome.

Cómo trabajo

Lo que podés esperar de mí.

  • El proceso antes que la herramienta

    No abro preguntando qué modelo conviene. Abro preguntando qué proceso te está costando tiempo o plata — y a veces la respuesta honesta es que ahí la IA no tiene nada que aportar.

  • Lo opero yo, no solo lo recomiendo

    Bilog no es un caso de estudio que cito: es la empresa donde todavía sostengo en producción lo que después te propongo a vos.

  • Un solo idioma para negocio y tecnología

    Puedo sentarme con quien firma el presupuesto y con quien escribe el código, en la misma reunión, sin traducir para ninguno de los dos.

  • El sistema se queda con tu equipo

    Documento y capacito antes de irme. Si un proceso solo funciona mientras yo lo miro, todavía no lo terminé.

¿Con esto alcanza para confiarme un proceso?

El siguiente paso es ver las dos formas en que me meto en una empresa: consultoría de implementación, o una charla para tu equipo.