おはよう!
¿Cómo andan, gente? Hace una banda que no escribía, tuve dos meses bastante intensos; y si bien la intensidad no bajó, aprovecho estas horas para escribir.
Si bien estuve haciendo cosas con IA —y un montón de cosas sin IA, también— esta semana y la anterior tuve una sorpresa muy grata. Una persona, a la cual le quemé el bocho para que empiece a usar inteligencia artificial, encontró la forma de integrarla a sus procesos de trabajo y realmente notó un incremento de productividad, sobre todo en tareas muy tediosas.
Y la otra, mi madre. Algo que realmente me sorprendió, no solamente porque lo hizo de forma proactiva y autónoma —a veces la curiosidad premia—, sino porque su enfoque estuvo en optimizar procesos ya establecidos. Acá también encontramos un incremento de productividad.
El concepto principal: Cognitive Laziness
Básicamente, en criollo: "si te da paja hacerlo, seguramente lo puede hacer la IA". Los académicos del MIT lo dicen de forma más bonita: Cognitive laziness in the age of universal assistance.
Pero ¿de qué va esta historieta?
¿Te acordás de la última vez que manejaste a un lugar nuevo? ¿Usaste el GPS? Casi seguro que sí. Y mi pregunta es: ¿podrías volver a ese lugar sin él? Probablemente sí... ¿pero lo harías? No sé.
Eso, a grandes rasgos, es la pereza cognitiva: la tendencia de nuestro cerebro a delegar el esfuerzo de pensar cada vez que puede. Y con las herramientas que tenemos hoy —GPS, buscadores, inteligencia artificial— esa tentación está en todos lados.
Y el cerebro es un músculo; y un músculo, cuanto menos lo usás, más se atrofia. Los que teorizan sobre esto dicen que ahí está el peligro.
Human in the loop
Y este es otro gran concepto de la IA moderna: el humano en el ciclo de los procesos.
Este punto es clave porque la gran mayoría cree —y también le gustaría— que la inteligencia artificial moderna es un robot con superpoderes, capaz de cosas inimaginables, gracias al hype que sufre la tecnología, entre otras cosas.
La mejor forma de ponerlo es la siguiente: imaginate un ente que puede razonar con superpoderes pero que no conoce nada de tu mundo. Alguien que no sabe para qué se usa un martillo jamás va a poder usarlo para clavar un clavo.
¿Le podés pedir que clave el clavo? Obvio.
¿Va a intentar clavar el clavo? También.
¿Va a clavar bien el clavo? Absolutamente no.
Acá es donde entra el ser humano que sí sabe usar IA. (¡Pssst! Esta es la persona que te va a sacar el trabajo, no un robot).
Sin un buen input, no hay un buen output. Con un buen input, tenés un output decente. Con un gran input, tenés un output increíble, pero no perfecto.
Esto quiere decir que sigue habiendo un humano entendiendo y juzgando el output de la máquina —el que te va a sacar el laburo, ¿te acordás?—.

Conclusión
Primero, entendé que la IA no es magia ni va a hacer cosas súper locas por vos. Tenés que aprender cómo pedirle las cosas. Esto se llama prompt engineering y, si te quedaste con ganas de leer más, podés arrancar por acá: ¿Qué es el prompt engineering?
Así que nada, basta de ver esa serie pedorra que estás viendo y ponete a leer un poquito más sobre cómo podés laburar menos y generar mejores cosas.
またね、👋